te esperaba como a un regreso prometido
con anhelo y con vértigo
sentada al borde de un abismo florecido
el de tu posibilidad
no imaginé tu rostro ni tu ser
me desbordaste
como una buena creciente donde me sigo mojando
ahora somos un vaivén
un sendero pleno de señales
una electricidad y un llanto
seguido de un susurro
una canción de cuna
tus dedos diminutos en los míos
¿quién es más frágil?
¿quién depende de quién?
"si nuestra vida no es más que un fogonazo"
un brillo en la noche que disipa el miedo
un calor que late despertando
un movimiento fugaz pero sentido
nos hemos vuelto rancho alivio piel
no te esperaba en este atardecer
desde antes de volver te espero
C.
No hay comentarios:
Publicar un comentario