lunes, 18 de junio de 2018

Catálogo educativo

que desconfíe de todos los hombres
que me vista bien
que no coma mucho
que me corte el pelo más prolijo
que trabaje para el estado
que pague una obra social
que me jubile
que obtenga un título
una pareja
una casa
para que esta fragilidad no se vulnere
para que este corazón no sufra arritmias
fragmentaciones
tormentas
detenciones
para que disponga de un lugar al que volver
para que evite el dolor que de seguro
toca a todas las puertas de este pueblo
y yo
que me voy a morir
que me voy a enfermar
que me va a pesar cuando me griten
que me voy a asustar cuando venga el cuco
con un traje nuevo
que durante años voy a tener dinero insuficiente
problemas familiares
de pareja
que voy a desconocer mi religión
mi nacionalidad
mi militancia
que nuevamente me voy a preguntar
a lanzar
a tejer
para confiar en todo
abro lo que está a mi alcance
me inclino a juntar pomelos
a observar el río
a tomar el sol
a cuestionar
la imagen que me impongo
este invento de futuro
esa cuota a pagar
el mes siguiente.

C.

domingo, 10 de junio de 2018

Una vez

llegamos a Aguas Calientes de madrugada
después de caminar ocho horas ladeando las vías del tren
la idea había sido de Mariano
no sé qué pensó el resto que accedió
a mí me pareció poética
ocho horas la luz de la luna y las linternas
por un camino angosto
con el río salvaje al lado nuestro
su motor
su aullido
y cuidado con los trenes...
me dormí sentada en la sala del hostel que encontramos
y después en la cama de la pieza compartida
de noche Mariano tuvo otra idea
conseguir un horno para hacer las pizas argentinas
luego de un mes afuera del país 
para entonces no dije nada pero no dudé
ya no sé cómo había contactado con una familia de panaderos
así la conocí a la Pancha
peruana adulta
hoy no recuerdo aspecto
que me enseñó a cocinar los fideos crudos
sellandolós con aceite
después
me mostró
había que agregar la carne y las verduras
saltearlas o saltarlas
-como se dice allá-
el agua iba a lo último
eso pasó en la cocina
mientras Mariano preparaba las pizas en el horno de pan de la pieza del lado
y hablaba con los hombres circundantes
transmitiendo su saber de un modo similar...
yo recibí la receta de la Pancha
como si fuera un regalo de los dioses
de la tierra
como si esa mujer
hubiera visto en la jovencita que yo era
otra mujer
a quien legarle algo
después comimos todxs juntxs
hablamos de cosas importantes
o sea de la vida
con un cariño familiar
nacido
no sé donde

C.

lunes, 4 de junio de 2018

Viva las pibas

vivas para elegir
para aprender a elegir
para elegir despiertas
para ubicar en su sitio a la gilada
o ubicarnos nosotras
en otro lado
más floreciendo
para gritar y bailar
y canturrear y decir
y callar si meditamos
si escuchamos adentro el corazón
las vísceras
los huesos
los fluídos
vivas para querernos
para confiar
en la capacidad del salto
en la elasticidad del músculo del ojo
con que se mira el mundo
para pensarnos libres
de qué
para olvidar dolores
para dudar de toda tradición
de toda familia
de toda religión
de toda escuela
investigar el miedo
sentir
preguntarle a la mente lo de la mente
desarmar
observar
escuchar
pararse
acá
en este milímetro de ahora
vivas para morirnos por propia voluntad
todos los días
a nuestras burdas versiones del odio
a nuestras competencias
nuestras cárceles
y renacer
y conocer
inocentes
la hormiga
el río
los cauces
del amor

C.

viernes, 25 de mayo de 2018

Banjo

con 47 días
es tostado y pequeño
tiene cola de rata
y un ladrido que apenas si murmullo
corre por la casa tropezando
con su propio cuerpo novedoso
y hay que cuidar dónde se asienta el pie...
le pusimos un nombre para poder llamarlo
para enseñarle cosas
también

para aprender su música

C.

lunes, 21 de mayo de 2018

Esa mujer de 92 con sonrisa de 29

tiene la boca amarilla y lisa
el cuerpo es pequeño y áspero
de cerámica
con un círculo celeste en el centro asimétrico
liso como la boca
y tiene manijita para no quemarse
le entra poca yerba
sería un mate económico si lo supiera usar
pero por la boca angosta se me lava muy pronto
en la cuarta cebada más o menos
me lo regaló la Lore
para un cumpleaños
de hace unos años
que no me acuerdo
venía con el mantelito
para asentar el mate y la yerbera
y las macitas y bizcochos
no sé por qué me sale decirles así
como cuando era chica
y no galletitas y criollitos
como digo acá hace veinte años
pero la Lore también viene de pueblo
tal vez en nuestro honor les digo así
bizcochitos y macitas...
es como el mate que ceban en la villa
con un asa
y lleno de azúcar
o como lo ceban las abuelas
-las mías no que ya se fueron y nunca tomamos mates juntas-
pero la de la Sil por ejemplo
un mate chiquitito
como el que cebaba en la casa de la Sara cada miércoles
ella no tomaba
me esperaba a mí con el mantelito
y el mate con manijita
y la yerbera doble que tiene lugar para el azúcar
seguro que sin darme cuenta quería llegar acá
nombrarla a la Sara
para que se quede un poco
para que la pueda encontrar en un poema
en un recuerdo en un mate
simple
qué generosa la vida

C.