sábado, 25 de marzo de 2017

Encontrandonos

              a la belu rosi

no sé quedarme
escribiste más de una vez
no sé quedarme
te leí
esperé
me callé
te agradecí
desde este lado del poema
del tiempo
del la ciudad
haberlo dicho
primero
para que yo lo lea
y lo repita
con vos
no sé quedarme....
por eso elijo
desde antes
cada vez
lo que permite irme
lo que va a terminar indefectiblemente
lo que va a quebrarse
lo que dirá hasta luego
con amor
otra vez y otra
no sé quedarme
entonces
para qué pedirme en lo que fue
algo distinto
para qué culparnos la brevura
el apartarnos
de lo que en evidencia se destruye
no sé quedarme
observo
acepto
ahora


quiero aprender

C.

En tu cumpleaños

cincuenta y nueve años flaquita de ojos verdes
cincuenta y nueve que podrían ser cinco o podrían ser cien
mientras ondeas tus ganas de crecer
de crear
de acompañar
de sanar
de jugar
también...
voy te encontrando en el camino
cada vez más
hace casi tres décadas
desde aquella vez primera
que permitiste que sea
adentro tuyo
desde esa otra vez
que te abrieron el vientre
para que yo respire
y llore
y mire
y vuelva a llorar
mamá
estoy acá
para confiar en mí
y en vos
y en todos
para regar la vida
que tomé
que me dieron...
cincuenta y nueve años de quedarte en la tierra
a sostener tu paso sobre el mundo
a descubrir tu esencia
a pedirte perdón
a comprenderte
a elegirte
a quererte
así
ojitos verdes
flaquita
un poco en la tristeza
un poco en la alegría
esparciendo
cobijando
tu amor
tus semillas...
cincuenta y nueve años que podrían ser cinco treinta cien
flaquita
tallo y hierro
que el sol gira otra vuelta
en la que abrís los ojos
y todos hacemos una fiesta
agradeciendo
            tu vida

C.


Lo que es

me regalaste un bebedero de picaflores
y el azúcar
requerido
las instrucciones para hacer la mezcla
y también para lavarlo
regularmente
específicamente
cada tres días...
me regalaste
tu ilusión de belleza
tu intención de picaflores en mi patio
jugando
bebiendo
luciendo sus múltiples colores
moviendo enérgicamente sus alitas diminutas...
ninguno vino
esperé
una semana y otra
en cambio
llegaron las abejas en enjambre
sedientas del almíbar
cotidianamente....
me regalaste
sin saber
la posibilidad de conocerlas
de intuir sus hábitos solares
y su ausencia nocturna
de poder respetarnos
de cohabitar
de perderles un miedo de tres décadas
edificado en picaduras y aguijones...
me regalaste un bebedero de colibríes
y la abundancia
viejito
a través tuyo
nos regaló la sorpresa
trascendente
la oportunidad recién nacida
de aprender
la convivencia armónica entre los seres
la ocasión de decir basta
de decir no
de renunciar al capricho
de aceptar la realidad
de descolgar el bebedero de picaflores
que honestamente
que dulcemente
que cuidadosamente
me regalaste
de recibir las mariposas
-arcoíris diversos-
que llegaron después
de escribirte este poema
de divertirme
de desperezar
la fe
más común
en la sabiduría
            de la vida

C.


martes, 21 de marzo de 2017

El gusto de quererte

                               a la lu nasser

en el día mundial de la poesía
lucía es el poema más bonito
que que sentí
que observé
que escuché
ella solita contra el mundo
ella solita sobre el mundo
en la escena
en la memoria
en la verdad
en la justicia
haciéndonos reír de las entrañas
allí donde lloramos una vez
trayendo hasta la vida
aquello que fue muerte
desenvolviendo
soltando
liberando
invitando a afinar el corazón
con los acordes saltarines de la alegría
sabrosa
sabia
y su revolución de juego
y su inocencia
lucía
luciendo
su belleza
magistral
desfachatada
generosa
infinita
en el día mundial de la poesía
mi hermana lucía es el poema
más carne
más tierra
más casa
más pan
más carcajada y más luz...
que privilegio andar por el otoño
con poemas
con gentes
fundamentales
tan sembradoras de gracia
como ella

C.

domingo, 19 de marzo de 2017

Poema del Vientito

traigo un recuerdo de hace años
tal vez ocho
que está presente todavía
que vibra en un remanso
de emociones suaves
preparo estas palabras
lo pongo aquí
ahora
y me dan ganas de decirle
hermano
árbol
nube
calma...
lo observo en el recuerdo
el vientito susurra
acaricia con su voz
con su presencia
con sus ojos del agua
y su alegría simple
y su mirada dulce como un niño
y su honesta inocencia que se esparce
y su cuerpo estirado como un tallo
salta liviano
ondea
más bien vuela
entre platillo y colores
el vientito y sus aires
su nombre es un sendero en bocas fértil
su nombre es una brisa que refresca
y más que una brisa
lleva notas
y olores
y polvo del camino y las semillas
que van a prender luego por ahí...
ahora el cuerpo duerme
el cuerpo calla
en qué estará pensando
con qué estará soñando
qué mundos va hilvanando en su reposo
el corazón del viento
que aún susurra
y su repique
es canto
y su tun tun
campana
que baila
que toca
que agradece

para hermosear
                   la vida

C.