viernes, 5 de enero de 2018

Relato de un sueño III

la impresión es la de estar perdida en el sueño
no sé en qué barrio
incluso pareciera otro lugar
una realidad paralela
que me inspira un alerta permanente
es de noche
tomo por un camino de tierra empinado y angosto
me bajo de la bici para pasar al lado de los perros
respuesta del miedo o el prejuicio
estoy entregada en la extrañeza
como tantas veces
y llego a donde las cosas pasan en la calle
afuera de un local los viejos juegan a las bochas
sigue siendo de noche
hay pibes que charlan
que pasan
que se quedan
algo se me hace familiar
hospitalario
entro a una casa precaria conocida
en su interior una pared celeste completada con parches de colores
veo a dos pibes ahí
me dirijo a uno
le pregunto algo
me da a entender que me tiene vista de otras veces
estoy preguntando para irme
me indica
me dice usted

hemos construido la distancia

C.

Por el mes de diciembre II

el hombre me vio renegando con los parantes de la primer ventana
y se acercó
me habló desde atrás para ayudar
le agradecí
sin ver
y le conté que a cotidiano reniego un poco con lo mismo
que ahora cuando ajuste se suelta el otro
y después los ato con alambre...
colaborando juntos quedó abierta
me di la vuelta para ver
le sonreí
y empecé a sacar las plantas
las estanterías
los cajones
y luego a renegar tranquila y sola
con los otros parantes
de las otras ventanas

el hombre se quedó cerca porque estaba cerca
a un metro y medio más o menos
en la misma vereda
parecía esperando no sé a quién
no me volvió a ayudar
pensé que habría comprendido que era parte del trabajo
este esfuerzo del cuerpo
o que su acción era poco significativa al fin y al cabo
como alcanzarle un ladrillo a un albañil
que va a manipular pilas y pilas
en fin
quise imaginar qué habría percibido
supuse irrealidades

a la hora terminé de armar
me acomodé
preparé el mate
lo perdí de vista
me olvidé
recibí a una amiga
vendí algo
se largó la lluvia
y otra vez el hombre
de pronto
al frente mío
guarecido del agua bajo un techo

ningún gesto resulta irrelevante

ni siquiera un parante de la primer ventana

cualquier dedicación su gentileza

nos miramos a los ojos

sonreímos

C.




miércoles, 3 de enero de 2018

Vivo

hay miedo acá nomás
violencia constatable
a todas las escalas
empezando por la familia propia
pequeña o extendida
el vínculo interpersonal
que es imposible  negar desconocer

la enfermedad se asienta en pensaderas enroscadas delirantes
en lógicas razones instruidas
que desatienden silencio corazón
liberar es un camino largo
que se inicia adentro
destapar
oxigenar
mover la tierra
para que pueda sembrarse la semilla de siempre
su novedad

el ser es más grande que "su" yo
la energía trasciende toda forma
hasta saber lo que se puede y lo que no
en lo de cada día
ofrendar (se)
paz

vivir en estado de intemperie
observar el cuerpo
respetar los ciclos
la abundancia


wichí

pueblo ancestral

gente que nombra

lo que tiene vida

C.

domingo, 31 de diciembre de 2017

Días de fiesta

día de fiesta se llamaba una peli que vimos con la Lufa
en el cineclub municipal
creo que fue en la época en la que vivíamos juntas
en la casa de olmos
la peli era hermosa
me parece que francesa
de un cartero que llegaba al pueblo en bicicleta a repartir
mientras se decoraban las calles de tierra con guirnaldas
para el día de fiesta...
fiesta ella negra linda
ir juntas al tomá de acá
al cinéfilo
cocinar
viajar
tomar un vino
no importa el día
para celebrarnos
cotidianamente
ese milagro de encontrarnos por primera vez a los dieciocho
y seguir hermanandonos...

día de fiesta el de enero en el que subimos con la Sil a la cordillera
como bichos
sin guías sin bastones de palo sin ayuda
-acompañadas por Carla una perra que habíamos conocido y nombrado con cariño-
y en la cima me largué a llorar
y supe que estaba despidiendo al vértigo
y dejé de fumar en ese instante
y bajamos y venían las ovejas
-cantidades de ellas-
y los perros
y el pastor montado a su caballo
y corrimos para que no nos pisaran sus cientos de patas blancas
sus rulos de nube
y sacamos una foto del atardecer con las ovejas y los perros y el hombre perdiendosé en el horizonte...

día de fiesta éste en el que nos juntamos a leer
a escribir
a compartir el silencio la charla la risa el juego
de concentrarnos juntas
para hacer
decir
escuchar calladas
lo de ir adentro...
día de fiesta alegrarme así porque la vida
siga trayendo mujeres de querer
hermanas que me van llegando
madre que también se hermana
corazones abiertos
latidos como cuerda de candombe
acompasados
conversando
oyendo lo nacido

convirtiendo cualquier día

en un día de fiesta

C.







martes, 26 de diciembre de 2017

Por el mes de diciembre

madrugo
trabajo entre hojas vivas medias sombras viento
armo y desarmo cajones
con plantines de flor aromáticas crasas cactus
acomodo agapantos marginatas dracenas ficus filodentro yuca estrellas federales dipladenias crisantemos hortensias zinnias
cuelgo dólares inciensos helechos tradescantias hiedra coleus sisus
preparo mostradores
con plantas de interior
en espacios reducidos

riego y vuelvo a regar
mojo las baldosas al rededor de este sencillo puestito de chapa
para atenuar el calor del sol intenso
escucho a lxs pasantes
hablo con ellxs
a veces vendo
junto tierra debajo de las uñas
me dejo estar
recibir
asentar
algo de esta quietud verde en movimiento
de esta breve frecuencia sonora
inaudible
en medio de bocinas y motores

el dinero ganado no resulta proporcional a las horas trabajadas
sí a la modestia de aprender haciendo
a la gratitud de tener para pagar para comer
a la aventura de la independencia
a la comunidad de logros y de pérdidas

a la noche el cansancio me deja rendida

el silencio llega sin esfuerzo

antes de que pueda llamarlo

C.