lunes, 28 de febrero de 2011

primicias






















Lo de Libia es importantísimo.
Y ya hay 27 muertos en Bolivia, parece que por inundaciones.
Lo de Egipto, importantísimo, el presidente derrocado por el pueblo.
Y ya hay 34 muertos en Bolivia
(Si, EEUU  sus intereses en Libia, en Egipto)
Schiaretti hace caminos en las sierras, escuelas, aparece por todos lados con casquito, el ministro de educación debería ponerse uno, también, sobre todo en el Carbó, para la fotito, pero con cuidado. Pasa que se acerca Octubre, y se gasta más en la propaganda que en los edificios
Casi 50 muertos, bah, medio centenar, dicen…Se declara alerta, se disponen millones para ayudar a los damnificados.
“Por La ley de medios se lucha en la calle”, así que todos a la calle, eso también es importantísimo
Pero pará…mientras tanto rompieron todo en una casa, se escapó un chico del soñando por bailar, y lo están buscando ahí en el delta del río, parece que tiene pinta de amazonas, y que el tal chico es inhallable,  así que mojor todos a la selva, a buscarlo…
Cristian U, no sabemos si sale o no sale de la casa, o quien sale, o quien vuelve, si es ser humano, u otro tipo de animal, y si son mas idiotas los participantes o los que conducen y hablan de eso, porque comiquísimo, teorizan, se pelean, hablan de tácticas y estrategias, a lo Lenin…De ahí ha de salir un Gramsci, a no dudarlo…



















Cerca de 50 muertos

Por inundaciones. Hasta el clima se empecina con los que menos tienen... 50 muertes que acá nadie debate en la calle, en la tele, que se podían evitar, que se tienen que discutir para después, para hoy, para ver como se da una mano…Pasa que son muertes de pobres, no? De las que no hacen escándalos, las silenciosas, las que no hacen noticias ni cuentan como primicia, delante de las cuales no vale la pena poner la propaganda del shampoo o la birrita..

Para el sábado y el domingo habrá mejoras en el tiempo…

Y allá? Y si también acá o en otro lado, más números? Y si las tanta muertes invisibles, de abajito, cubiertas por noticias otras, que vuelven borroso lo otro, lo otro esto? muertes de hambre, de resfrío prolongado, de maltrato, de que salió mal lo de irse a buscar unos pesos. Y los schiarettis, seguirán saliendo con el casquito para la foto? Y acá del otro lado de la pantalla, mirando bañarse a la gente en una casa?

Cuántos números constituyen una tragedia?

Crónica TV: “accidente fatal en flores. Mueren dos personas y un boliviano”
Eso pasa?

Los hijos de puta se nos vienen en el agua, vestidos de policía, se nos vienen al humo en las noticias, en la tele, a otro tema, no? Siempre a otro tema. Pero (atención) que no son, no somos números
Y eso que sería uno grande






































L.

sábado, 26 de febrero de 2011

Violencia



cuando llueve el olor del infierno entra en los poros
es un olor de horrores encumbrados
unos encima de otros y hasta el tope
el olor del infierno al infinito
y me niego a taparme la nariz
quiero sentirlo todo
llenarme de ese vaho los pulmones
sentir el olor de la miseria
que ahoga que revuelve que revienta
cuando llueve
siempre es más difícil caminar
esos días de lluvia adentro trepan tripas
y las retuercen sin gusto
una se hunde hasta el abajo
el más abajo y más hondo que se puede
y entonces se pregunta por qué mierda
hay que vivir sin culpas el infierno
y quién vendió el boleto ganador
para zafar de esta muerte regateada
que es el comercio de lujo de tan pocos
y se paren desgracias esos días
pero qué carajo hacemos para odiar
con la fuerza más indócil del amor
y plantarle las flores con la sangre
a la injusticia que impúdica se huele
en el séptimo infierno
                             cuando llueve.

C.

Preferencias

las mujeres jodidas son las que más me gustan
las inconformes del mundo como está
que se encabritan como caballos salvajes
y tienen las raíces entierradas en la Pacha
las que lloran con tormenta
las que incendian los gritos y sin embargo
arrancan el sol desde los ojos
y hay que frenarse en la calle pa mirarlas
pasar por la vida con su cielo
con su fuerza de caos en la piel
con su cuerpo que es cosmos indecible
y los hombres dulces son los que más me gustan
los que se beben como el agua
los que abrazan la sombra de los sueños
los que saben silbarle a las mañanas
los que dicen el miedo murmurando
para no despertar a las palomas
los que quieren plantar flores en los poros
y juegan distraídos a encontrarnos
desescondernos prendernos invitarnos
a su savia hirviendo generosa
los que besan despacio y deconstruyen
a mujeres jodidas
                     como yo.

C.

Dulzuras


la sangre y la sueño
la sol la calor
la mar y la cielo
la yuyito entiernada
la dolor perdida/ la hermosura
las árboles verdes y gigantes
la paz y la luz sobre la cuerpo
te ofrezco en la arcoíris que en mi prende
la viento florecida de la tarde.

C.

De jujuy II






































Esta vez el paisaje y yo estábamos desencajados. Las personas llevaban al mareo y el mareo a las personas. No estás mareada, no estás mal, caminá bien, derecha, hablá claro…ves eso en el cielo?... Yo también lo veo… eso decía él que no dura nada, ni siquiera su momento, porque ahí no estaba, y yo estoy más acá que ahí. Cómo hará para retumbar tanto, entonces, que va haciendo como cosquillas... Estábamos en el río porque se necesitaba cielo y aire, llegaba gente todo el tiempo, hasta que alguien dijo <cabañita>, y ahí fuimos todos en una o dos camionetas, buscándole la vuelta a no poder dormirse. Había esta tal cabañita, una casa donde nos hospedábamos acá, donde volví en poquitos días por puro amor frustrado por este pueblo, llena de gente desconocida, y un chabón tocando la guitarra, cantando con toda la cavidad de su voz y sus adentros. Tocaba a oscuras, y la luz de una linterna iba condensando historietas en sombras chinescas, sobre la pared de atrás, arriba, hipnotizándonos a todos. Un cocodrilo sin parar le devoraba la cabeza, o se la succionaba como el tubo de un alien. Las otras personas en sus viajes se reían de a convulsioncitas, yo miraba embriagada, lo respiraba hasta el sueño casi profundo, despreocupado, de una espera tranquila y quieta. Sabía que después venía esa violencia discreta, sorda, una sed tan patética, tan de noche, de noche de entresueños, esos que uno se saca de encima o bien si se termina de dormir y se hunde, o bien si se despierta. En las yemas quemaba una piel como conocida de antemano, de antemano recorrida y dibujada. Las palabras en cambio llevaban al vacío más triste: “amoramor” decía sin mirar, sin hablar…Una espera tragada hoy de a recuerditos del dormitar, de querer volver y hacer otra cosa, de querer volver y que él sea otra cosa, mientras yo también, de querer volver a algo que no pasó, que ni está por pasar, que no hay que morder, sino a lo que se pueda volver para adelante...No hay porqué, es cierto, decir siempre como te llamás de dónde sos a dónde vas…siempre lo mismo… salud…

L.