lunes, 9 de diciembre de 2024

desde siempre hubo un árbol en mi corazón
significativamente grande y asentado
de raíces tranquilas y flexibles
verdecido en verano y en invierno

de niña no lo visitaba
el árbol hablaba en mí
y deslizaba sus frutos en mi boca
y yo me alimentaba sin preguntar
porque existía en la respuesta
y vivía en este mundo
poderosamente
enfrentando el miedo que me dieron
segura de su pureza

hubo un tiempo oscuro
donde anduve muy lejos de su sombra
¿creen que se secó alguna rama?
¿que se enfermaron de cochinilla algunas de sus hojas?
¿que les faltó magnesio
nitrógeno
fósforo
hierro
potasio?

el árbol subía la savia con elegancia
sencillamente
y verde se veía su copa perenne
y sonreía al sol agradecido

y los árboles a mi alrededor
refractaban su mensaje majestuoso
a orilla de los ríos
en las veredas
al interior de los patios de las casas amigas

solo pude escuchar a algunos
ínfimamente
y fui sintiendo a mi corazón
caracol brillante
trabajador obstinado de los frutos
clorofila transformando en latido la luz
su música sagrada


C.

viernes, 15 de noviembre de 2024

cagados a palos por lo que pasa afuera
por lo que pasa adentro
pero abrazándonos para dormir
desconociéndonos la herida de un momento a otro
pero exponiendo el corazón 
buceando en la propia basura para limpiar
lidiando con las roturas los arreglos el desorden la inflación 
trabajando mucho
con el cuerpo cansado
con resaca de sueño de fiesta de ansiedad
con tos y mocos
riendo después de llorar
agradeciendo cada gesto del amor
sostenidos por la trama visible e invisible 
comprometidos cercanos
acompañándonos
atravesándonos
tocándonos de todas las formas posibles


C.

lunes, 11 de noviembre de 2024

Amanda

siempre quiero tomar tu mano de miel y espuma
saber que estás tranquila
cuando tu palma de sol descansa en mi palma
mientras cruzamos la calle
o saber que estás nerviosa
en los lugares concurridos
cuando cerrás y abrís los dedos
y tu mano nube se encorva arremolina
y hacés un poco de presión contra mi mano
para sentirte protegida

siempre quiero que me toques
que acerques mi cachete al tuyo
que te sientes en mi falda
que te pongas al alcance de mi abrazo
que juegues a rodar sobre mi cuerpo en la cama
y me pidas upa
aunque tu cuerpo se haya estirado como el buen maíz
y estés por soplar tus velitas de 6 años
y el ratón Pérez se haya llevado tu primer diente
quiero tener los brazos firmes para alzarte
y sentir la fe de tu cabeza en mi hombro

tu tacto es una luz mansita
también cuando crece del llanto o del ahogo
tu cercanía es una linterna encendida de luciérnagas
una noche de verano camino al río
en el lugar amado
la maravilla se ve con claridad
me recuerda a la niña que fui
a lo que persiste transparente y brillante
como las piedritas que juntamos de camino a la mina
 
tu tacto es un diálogo precioso con mi corazón
ahí vive a salvo
haciendo cantar la lluvia sobre mis viejas sequías
 
C.


martes, 29 de octubre de 2024

en la conversación sentí un destello de mi hermana
una lumbre en sus pequeñas cosas sus detalles
que devolvía luz
en los rincones de sombra o de vacío
con que la idea de mi hermana se coloreaba en mí
un fuego encendido voluntariamente
donde mi hermana brillaba
con su estricta belleza
hacía sonar su melodía singular
salía de mi límite acercando
disminuyendo mi ceguera
 
y sentí su fiesta
distraída ante mí
su oportunidad de ser su vuelo su espesura
y me quedé rodeando su sonrisa
y los recuerdos que vinieron sin que llamara
y los pasajes que nos tentaron los pies a la distancia
con los que hoy nos encontramos
y descubrimos la mezcla de elementos que nos une
y la que nos diferencia
y arriba de nada
el fuego de mi hermana calentaba 
alumbraba 
acogía
y en su ronda
yo me sentí dichosa
admirada
protegida
como en la primera infancia
 
C.
 


jueves, 24 de octubre de 2024

dice mi mamá 
que por el estrés de la sequía 
algunas orquídeas florecen
en el esfuerzo de vivir también reside la belleza
en el dolor que se apoya en lo invisible
para no ser dolor únicamente 
en la extraordinaria capacidad de rebrotar
de resurgir
de ir en el sentido de la vida
como la vida se presente
saberse así 
flexible para no quebrarse
interiormente firme ver morir
frágil como todo
sensata para distinguir finito en lo infinito
ser un puñadito de flores silvestres
pisadas por los animales
pisadas por las personas
visitadas por mariposas
comidas por las hormigas
alimentadas por la tierra y por el sol
arrulladas por la lluvia
admiradas por ojos inocentes
siempre bonitas


C.