miércoles, 2 de marzo de 2011

Para que mames la ternura






                           












       a sus hijos

si alguna vez me mataron
me murieron
con fusil o con mentira
me desaparecieron trocitos
me fui volviendo invisible
recogiendo mis huellas a escondidas
fue un poquito por mí y otro poquito por vos
que naciste de mi cuerpo o de otro cuerpo
que naciste
con el olor del amor en las entrañas
con el amor de la lucha en los olores
con la esperanza de niño esperancita
-que voltea la injusticia de un tincazo
y juega con el mundo al veo veo-
fue un poquito por vos futurisueño
para que comas papilla de humildad
y gatees por la tierra del perdón
del perdón a los que cargan con la culpa
(que no estrenaron aún pero qué importa)
para que el hambre omnipotente no te encuentre
para que la moda estúpida no te invite
para que seas un niño de muchos años la niña anciana
niños al fin y al infinito
fue un poquito por mí y otro poquito por vos
para que me lleves colgada del recuerdo
para que vivas feliz futurisueño.

C.

El cielo a través de tus ojos

                                       a Carmencita

me dijiste: el cielo se rajó
mirá la nube blanca y la gris-lluvia
y en medio está rajado/ lo miré
¿se estará decantando el odio del amor?
¿se estará mestizando el firmamento?
¿será que está jugando Dios a Pollock?
o será que tu inocencia crea el mundo.

C.

Intemperie
















vamos a dormir picanubecita
que salió la luz a pintar el mundo
que no hay cuco malo ni hombre de la bolsa
y ya se despierta toda la ciudad
vamos a dormir picacorazones
que ya no hay fantasmas yendo por ahí
venga mi chiquito pecho contra pecho
que al perverso frío se lo tragó el sol.

C.

requiem

 















Cuando uno dice
basta de grotescos
ya está
ahí están todos los desafíos juntos,
los ecos que te amenazan la piel,
que te erizan de náusea
cuando te empujan de a besitos
en abismos de angustia
Y una persona
casi sin nombre
sopla suave
en el oído de las otras
y las intima a irse.
Pero ahí sí que no.
La persona sin nombre
tan perfecto, tan niño bien,
ahí, tan cerca como cualquiera,
se autoproclama
para mí, y para él,
sobretodo para él,
y trata de borrar
cosas tatuadísimas
en los momentos de la menor densidad de palabras.
Pero eso no se debe, eso no puede.
Lamentablemente
eso no se hace

L.

martes, 1 de marzo de 2011

Sin llaves y a oscuras


Era uno de esos días en que todo sale bien.
Había limpiado la casa y escrito
dos o tres poemas que me gustaban.
No pedía más.
Entonces salí al pasillo para tirar la basura
y detrás de mí, por una correntada,
la puerta se cerró.
Quedé sin llaves y a oscuras
sintiendo las voces de mis vecinos
a través de sus puertas.
Es transitorio, me dije;
pero así también podría ser la muerte:
un pasillo oscuro,
una puerta cerrada con la llave adentro
la basura en la mano.


En "El Salmón", de Fabián Casas