lunes, 6 de enero de 2025

no me mató el revolver que pusieron aquella vez en mi cabeza
no me mató el aborto ni el covid
no me mató la violencia machista
no me mató el miedo
ni la tristeza
ni la imprudencia
ni la ansiedad
ni el desamor
ni siquiera la pulsión de muerte
actuó de manera eficaz
en un momento oportuno

estoy sana
mi llama se templa con los años
y sigue dando calor a mi camino 
no tengo método 
soy una manzana madurando en el árbol
conozco mi ciclo
no sus vicisitudes 
honro a mis muertos con recuerdos alegres
y siento desbordante admiración por la vida

¿podría irme?
sí 
pero quisiera 
la gracia de enojarme un día más 
de recostarme a tu amparo
y deshacerme en la ternura de una voz pequeña
y criar sin saber cómo 
y acariciar los animales que ablandan mi corazón 
y saber del río por su roce
y del cielo por la altura que no olvidaron los ojos
y quejarme del desorden 
y barrer la casa
y recoger higos o ciruelas o frutillas en el patio 
y tender la ropa y mi espíritu de la misma manera
a que escurra el agua que le sobra
en contacto con el aire y con el sol



C.


miércoles, 1 de enero de 2025

fue la vida arrinconandomé
con eso que es amor
y yo pensé injusticia
para que me quitara los escombros del cuello  
y me sentara al sol
a contemplar las cosas a mi alcance
con esa luz que acoge y alimenta
como diciendo algo

C.


viernes, 27 de diciembre de 2024

lavo los platos 
miro a la ventana
y pienso lo que pienso...
con los años los platos se van rompiendo y hay que cambiarlos
las ventanas difieren de acuerdo a las personas con las que se comparte
y a las propias mudanzas
yo lavo 
descanso la mirada
y pienso...
siempre estuve conmigo aunque a veces no lo supe
me quise no me quise
me quiero no me quiero
soy otra fui la misma
limpiando y enjuagando mugre
como un gesto banal 
repetido
ordinario
como si no pendiera de esto
                                               mi suerte

C.

lunes, 9 de diciembre de 2024

desde siempre hubo un árbol en mi corazón
significativamente grande y asentado
de raíces tranquilas y flexibles
verdecido en verano y en invierno

de niña no lo visitaba
el árbol hablaba en mí
y deslizaba sus frutos en mi boca
y yo me alimentaba sin preguntar
porque existía en la respuesta
y vivía en este mundo
poderosamente
enfrentando el miedo que me dieron
segura de su pureza

hubo un tiempo oscuro
donde anduve muy lejos de su sombra
¿creen que se secó alguna rama?
¿que se enfermaron de cochinilla algunas de sus hojas?
¿que les faltó magnesio
nitrógeno
fósforo
hierro
potasio?

el árbol subía la savia con elegancia
sencillamente
y verde se veía su copa perenne
y sonreía al sol agradecido

y los árboles a mi alrededor
refractaban su mensaje majestuoso
a orilla de los ríos
en las veredas
al interior de los patios de las casas amigas

solo pude escuchar a algunos
ínfimamente
y fui sintiendo a mi corazón
caracol brillante
trabajador obstinado de los frutos
clorofila transformando en latido la luz
su música sagrada


C.

viernes, 15 de noviembre de 2024

cagados a palos por lo que pasa afuera
por lo que pasa adentro
pero abrazándonos para dormir
desconociéndonos la herida de un momento a otro
pero exponiendo el corazón 
buceando en la propia basura para limpiar
lidiando con las roturas los arreglos el desorden la inflación 
trabajando mucho
con el cuerpo cansado
con resaca de sueño de fiesta de ansiedad
con tos y mocos
riendo después de llorar
agradeciendo cada gesto del amor
sostenidos por la trama visible e invisible 
comprometidos cercanos
acompañándonos
atravesándonos
tocándonos de todas las formas posibles


C.