miércoles, 26 de junio de 2019

miraba tratando de no afectarme
sentada al frente de la pantalla
buscaba convencerme de que era cine
quedate tranquila
me dije
no te angustiés
pero no pude
dejar de sentir
que hay existencias como esas
atravesadas por un shock
y su recuerdo
que produce otro
y otro
y otro
como una aureola
como un camino de fichas de dominó
perfectamente acomodadas
que van cayendo
exactamente
indetenibles
me voy
no
quedate camila
me voy
no
quedate
un trauma que se expande
como las ondas de una bomba
un estallido
un disparo
un choque fatal
una adicción al límite
una vida de mierda
un pozo
al que se cae más de una vez
un detalle que se convierte en escena principal
y se repite
la pesadilla
asfixiante
en una ciudad privada de la luz del sol
un foco de la hipercontaminación visual
de la gente perdida en la miseria
encerrada por así decir
atada
al pánico
¿cómo se sale de ahí?
¿cuándo termina el juego?
¿termina?
¿para qué
se vuelve?

C.

lunes, 17 de junio de 2019

llevo conmigo/ todas las piedras del río
                               Faby Fasulo, la aridez


por mi voz pasa el agua
que corre
su lenguaje es un flujo
que no sé dónde empieza
ni con quién
ni hasta cuándo
se alimenta de afluentes cuencas cauces
otrxs unx
por mi voz que no es mía pasa el agua
por eso se escucha la creciente bullanguera
con su caudal barroso
y el juego de las niñas que fuimos
haciendo sapitos con las piedras
alguien enfermo se zambulle
alguna joven se desnuda para hacer(se) ahí el amor
todo está salpicando un canto acuoso
incluso en la sequía
alcanza
un finísimo hilo líquido
un rastro de su curso
siendo río
en la voz
para que suene

C.
me quedé mirando al hombre
que practicaba brazadas fuera del agua
preparandosé

con lo que está al alcance


C.
y sí
me gustaría
o al menos
creo
que me gustaría
llevarte
a pasear

después
pienso que mejor
no te llevo
que salgamos
a pasear
juntes

cada cual en una bici
acordemos el ritmo
o me esperás
o te espero
en una esquina

o vamos a pie
con los ojos atentos
por callecitas viejas

no va a pasar
como cuando era niña
y mi papá
caminaba
rápido
a tranco largo
y yo
tenía que seguirlo y me afligía
sentía
que debía correr
para estar a su lado
y lo que no era su lado era peligro

ahora
puede ser diferente
no hace
falta
que me des la mano
que te de
la mano

no voy a perderme

pasear
es hacer nada
o todo
sin apuro
lindo

C.
me gustan los atardeceres de la puerta de calle en providencia
el sol cae en las sierras y realza su contraste
vivo
en una casa con árboles que nos dan de comer
y plantas que toman el jardín naturalmente
a una cuadra del río
cuando mi hermana menor se vino al barrio
pensé que le legaba algo valioso
este pequeño destello acuoso en la ciudad
esta diaria posibilidad de cruzar el río
de observarlo pasar
y entonces me sentí feliz

crecí mirando ríos
al rededor de ríos diferentes
sumergida en ellos
soy siempre en movimiento
regida por la luna
este caudal que trae lo que lleva
esta humedad vital
esta razón de ir

C.