sábado, 7 de octubre de 2017

Por un rato

puede acontecer
que afuera en el patio y al alcance
florezca la vida en las macetas
y haya capullos por abrir
y haya plantas empestadas por sanar
puede ocurrir
que la casa esté en orden y pituca
que no nos guste el gobierno
que el mate sepa rico
que el mango justo
y que una ejercite la palabra
con la ventana abierta a este rincón tranquilo
puede acontecer que el cuerpo sano
que lo proyectos muy bien
que la pareja ni cerca
que los amigos queriendo
que las hermanas creciendo al lado de una
puede ocurrir que la escritura cante con el río
y sea el propio alimento y la cordura

y entonces puede acontecer que una esté triste
incomprendiendo impacientando
triste


pensando en lo que no

C.

viernes, 6 de octubre de 2017

Ampliación de derechos

certifican que nací por cesárea
una marca en tu cuerpo confirma el hecho
inaugural
aún hoy
podés mirar la cicatriz
por la que vine al mundo
la marca que dice
este cuerpo es mío
ese cuerpo es tuyo
madre
y sin embargo
esta verdad concreta sencilla práctica
apenas se parece a la verdad

me habías dicho a los 6
que de uno de tus óvulos fecundado por mi padre resulté yo
-o algo así dijiste cuando te pregunté
recién entrada en la primaria-
y es cierto
escasamente cierto
cronológicamente cierto
en la materia
en esta carne que visto y que mirás
pero madre
antes de tu vientre y después de tu vientre
la rotación
la traslación
los equinoccios
los plenilunios
antes y después de mis pechos
millones de personas de diversos géneros
conexiones
experiencias
olvidos
mentiras
descubrimientos

en nuestra pequeñez
algo nos une
las muñecas flacas
las venas que en las manos sobresalen
la piel tirando a oscurecer
la fidelidad transgeneracional
lo inconsciente
los recuerdos celulares
las maneras de estar doliendo sosteniendo cuidando aprendiendo a crear a liberar
humildemente
en nuestra pequeñez algo nos diferencia
nos nombra
nos distancia
nos conduce
pero existen parámetros inasibles
pájaros
agua
leyes de lo infinito y permanente
y nosotras madre
participamos del cosmos
mutamos las formas que escogemos
somos perfectas desde el comienzo del tiempo
desde la primera voz y el primer ojo
esparcidos
viniendo y yendo
entre inundaciónes terremotos lavas

madre
nosotras
uno

tan como todo

C

miércoles, 4 de octubre de 2017

Cosas así

I

El otro día el Andrés me arrimó a casa después del Cineclub de la Piratería, al que voy religiosamente cada vez que puedo, tanto por el cine como por el Andrés. La Sofi estaba en San Martín, así que casa quedaba de pasada.
El Andrés me ofreció en voz alta y, entonces, el Manuel -que va todos los martes clavadito (más religioso que yo) a ver la peli que toque-, le pidió que lo acercara también.
-y a dónde vas Manuel?
-al puente Santa Fe
También de camino, así que el Andrés dijo que sí y nos subimos los tres.
Yo adelante y el Manuel atrás con su atado de frazadas para la noche y la calle, y no sé si algo más; en cualquier caso, todas sus pertenencias.
Cuando llegamos a la esquina de la Rioja y Santa Fe, el Manuel anunció que se bajaba ahí y extendió la mano desde atrás diciendo:
-unos pesos Andrés, para la nafta.

II

Renuncié a la escuela este verano. Pero ahora trabajo en una pública, informalmente, en un hermoso taller de escritura; que coordinamos los miércoles, en el 18, con el Mati Racedo, rapero lindo y más lindo su corazón. A donde llegué por el Mati Barnes, resonar de mis ondas, amistad crecida por derivaciones del amor, de la sinceridad a través de los años.
Dije que hacemos el taller los miércoles, y hoy es miércoles, entonces fui. Dije que renuncié a la escuela- y por eso no me entero de las cuestiones formales-. Hoy era PFNP (plan nacional de formación permanente), por lo tanto no había actividad.
Y yo me fui en colectivo desde casa hasta Granja de Funes II. Me bajé después del puente, doblé antes de la plaza, me armé el mate y caminé tres cuatras y media por la calle de tierra hasta la escuela.
Desde una de las casas, el Agustín me pegó un grito y estiró su mano, en saludo, por la ventana; y yo "venite al taller", sin saber, claro.
Cuando llegué, un camión en la puerta, unos hombres descargando bloques de cemento y un policía que me confirmó que eran los únicos y que en el IPEM de literatura hoy nada. Así que hablé por teléfono al amigo, para putear y reírme y me volví.
Otra vez pasé por lo del Agus y le cebé un mate, porque sé que le gustan. Retomé la marcha hasta la plaza en busca de un kiosco para cargar la tarjeta; porque encima me quedé sin saldo (en Providencia no había, y por ese motivo, a la ida me prestó una madre jovencita que viajaba con su nene en brazos).
El kiosco estaba cerrado y no abría hasta pasada una hora, yo tenía un billete de 100 y eso era todo, entonces qué hacer. Me crucé la calle al puesto de fruta y verdura que arman sobre la vereda (al frente de la plaza) y pregunté por cambio; para después seguir la cadena, y con el cambio pedirle a algún pasajero que me venda un boleto.
Pero no, me dijeron que no tenían, buscaron y vi que no tenían apenas más que unos billetes chiquitos.
Entonces la señora le dijo al marido:
-dale esos 12 pesos que eso sale el pasaje
Y a mí - después cuando pasás por acá me devolvés.
-bueno, pero vengo recién la semana que viene, mirenmé la cara- y me sonrío.
Es la primera vez que me detengo en el puesto.
Hasta hoy no nos conocíamos.

C.

lunes, 2 de octubre de 2017

Conversación ampliada con mamá nutricionista

mamá
no sé si quiero bajar de peso
no me interesa
estrictamente
ser necesariamente gorda
ni necesariamente flaca
tampoco sé
y es relativo
de dónde hasta dónde son los límites
que marcan
los kilos que marcan
diferencias
canónicas
mamá
no quiero ser canónica
no sé hace cuánto tiempo que no me peso
ni siquiera sé cuál es mi peso
ni sé si debería ser distinto
y tanto tiempo tratando de asumir
este lugar que ocupo piel afuera
mamá
prefiero ser saludable
flexible
fuerte
prefiero saberme hermosa desde adentro hacia afuera
-y en todo caso recién de ahí al revés-
prefiero respetar este contorno
sus fluctuaciones
sus síntomas
sus marcas
aprender de sus músculos y vísceras
y células y órganos
y sangre y huesos
prefiero agradecer su movimiento
su agilidad dispuesta
su manera de andar y desandar
sus posibilidades
su calor interno
su vibración profunda
e incluso
prefiero
su espacio interior
su visión de ojos cerrados
su silencio lleno de murmullos
su pulso
corazón
ritmo vital
el aire que lo limpia y que lo extiende

toda superficie tiene un fondo
me importa el fondo mamá
desde el que digo

C.

domingo, 1 de octubre de 2017

Consciencia

amor que observa la grandeza
que permite a los hombres encontrarse mujer
y viceversa
-y más allá
y más acá
la e-
soltar las piedras
ahimsa
satya
borrar el error del propio juicio
convertir a asesinos en salvadores
transformar a víctimas en dios
caer la ley al suelo
renacer
reencarnar
cambiar el orden

peñi santiago

amor del que no existe vuelta atrás
porque es retorno

C.